Grifón Belga, de Bruselas y Brabançon
1926

Raza con tres variedades. Pequeños y divertidos perros de simiesca cara, vitales, robustos, afectuosos, inteligentes y que son en Bélgica objeto de una particular crianza.

Es curioso advertir que el simpático perrito Grifón Belga, Grifón de Bruselas y Grifón brabançon, que parece  el mas indicado entre todas las razas existentes para cumplir el papel de compañero de las damas, de perro de compañía y de guardia, sea sobre todo apreciado tan solo por algunos privilegiados que saben de sus atrayentes encantos.  En esto, como en todo, la moda impone sus reglas. Este pequeño perro macizo, animado y vibrante, de pelo duro o muy corto, activo, robusto, eminentemente inteligente, que no exige, hasta un punto, la necesidad de atencion que imponen otras razas, merece, sin duda, ser mejor conocido y mas apreciado. Con mas razón aun ya que es el perro nacional y mas característico de nuestros excelentes amigos y aliados belgas.

Origen

Como para la mayor parte de las razas, es bastante difícil establecer su origen con certeza. Su fama a provocado envida. De ahí que no extraña ver en la prensa especializada que diversos países reclaman su paternidad. Los holandeses dicen que el Grifón viene del Smooshond y un Terrier holandés, primo de un Terrier irlandés. Los alemanes aseguran que el Grifón de Bruselas no es mas que un Affenpinscher. Uno de los principales autores ingleses dice que ha sido fabricado con el Yorkshire-Terrier, el Ruby-Spaniel y el Irish-Terrier.  Pero entonces, ¿como es posible que estos países, que tienen en abundancia y a mano todo lo necesario, que ellos dicen que tienen, no han llegado nunca a crear un Grifón de Bruselas y que  quiten meritos a los criadores belgas?
Como su nombre indica, o sus tres nombres, ya que existe en tres variedades íntimamente emparentadas, este minúsculo compañero es esencialmente un producto de la capital belga. Aquí, desde los mas remotos tiempos, siempre ha habido y se han criado perros pequeños de pelo rojo y duro, que se aproximaban al Barbet y al Grifón de las caballerizas. Sobre estos actuó la buena disposición de los belgas para la crianza en general, tomando como ideal el tipo actual de nariz corta, respingona y cara simiesca.
Los perros, al principio, estaban bien construidos, presentaban un pelo bien rojo y duro,  que puede ser que ya no se encuentre tanto. Pero la cabeza estaba lejos de ser lo que se puede ver hoy en día  y que constituye el atractivo de la raza. La cabeza era menos grande y menos redonda, la nariz larga y la barbilla no era prominente del todo. Los esfuerzos de los criadores se concentraron en obtener ejemplares de nariz  mas corta y  mentón mas prominente hasta llegar al tipo actual.  Aun ahora la selección  se mantiene en este sentido.
El punto de partida mas antiguo reconocido se remonta a la exposición de Bruselas de 1880, en donde figuraba un pequeño perro rojo de pelo duro, que pertenecía a un gendarme, conocido por el nombre de “perro del gendarme”.  Fue premiado y vendido a un inglés, M. Murchison. Antes de su partida para Inglaterra, M. Limbosch, uno de los jueces, hizo una monta con su perra Barbet. El resultado fue el nacimiento de Fox (LOSH 156), que fue a parar a las manos de un cochero llamado Noterman. Durante muchos años, Fox, mas conocido, como el “perro del cochero”, fue el “ganapanes” de la familia. Gracias a sus repetidas montas, Fox está en los pedigríes de la mayor parte de los primeros Grifón de Bruselas, y es a partir de esto que empieza la evolución y valoración de la raza. Hay que advertir que en esta época y dentro del primer fascículo del libro de orígenes de San Huberto (1883), el Grifón de Bruselas es nombrado como “pequeño Terrier” de pelo duro.  La fecha en la que fueron inscritos establece que esta raza es, al menos, tan antigua como las líneas de Pekinés o de otros pequeños perros que están hoy en día de moda.

Estado actual de la crianza

Tan solo unos privilegiados  aprecian y buscan arduamente a este pequeño perro extraordinario. Su crianza nunca ha sido practicada mas que por modestos criadores, en los que la falta de espíritu comercial, no les ha dejado constituir un grupo capaz de hacer la competencia a los grandes criadores de otras razas. Se supone que, antes de la guerra, Bruselas criaba esta raza con 2500 hembras  repartidas únicamente entre los 2000 hogares de obreros y de gente de condición muy modesta. Pero la guerra, especialmente dura y dolorosa para estas clases desheredadas que no vivieron mas que privaciones durante cincuenta y dos meses de ocupación, dio un golpe terrible a la crianza y a la reproducción del pequeño Grifón.
Si este perro es particularmente resistente, alerta y vivo, una vez alcanza su desarrollo, necesita, por el contrario, de asiduos cuidados durante sus primeros días, y aun, antes del nacimiento. El parto de estos pequeños “todo cabezas”,  mas grandes que el cuerpo, necesita mucha practica y una particular prudencia.
En el curso de estos cincuenta y dos meses, la falta de carbón, la imposibilidad de procurar leche, el altísimo precio de la  carne, huevos y de las galletas, hicieron la crianza prácticamente imposible en Bruselas. Faltaban los compradores habituales y la exportación era nula. De este modo la cantidad de ejemplares se vio reducida a algunos escasos perros.  Las hembras de cría de antes de la guerra, después de tantos años, no servían para la reproducción. Lo que subsistía de las jóvenes generaciones estaba debilitado y no reunía buenas condiciones para retomar la crianza como tiempo atrás.  Para alcanzar el nivel en el que la raza está hoy en día fue necesaria una gran voluntad y constancia.
El Club Belga del Grifón de Bruselas  ha contribuido mucho con aficionados previsores, desinteresados y sacrificados, pero desgraciadamente demasiado escasos. La reserva, la timidez natural, el desconocimiento de medios prácticos y modernos de estos pequeños criadores que tienen hasta cierto punto el monopolio de esta raza, hace que sean difíciles de encontrar, y, por lo tanto, encontrar buenos cachorros. La necesidad constante de dinero y el temor al riesgo de perder los cachorros empuja a los criadores a venderlos muy jóvenes, entre las seis semanas y los dos meses,  a una edad en la que el comprador  normal no suele comprar y el comprador entendido no se atreve a pronunciarse sobre la calidad.
Es bastante diferente para las otras razas que conocemos ya que cualquier aficionado a cualquiera de ellas puede comprar, y como quiera, el perro que sueña.  El merito de los aficionados tenaces que logran encontrar y criar los mas bellos especimenes de la raza no hace sino añadirle mas valor. Son   esta clase de apasionados amantes de una raza los que constituyen la mejor protección de una especie.

Características principales

Existen tres variedades de grifones belgas: el Grifón de Bruselas, el Grifón Belga propiamente dicho y el Grifón Brabançon. Las características de estas tres variedades son las mismas. Las únicas diferencias son  el pelo y el color.

Extráido y traducido de: "Vie a la Campagne.” Francia, 1926

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