A la hora de juzgar perros este viejo proverbio es muy cierto. Lo que es del gusto de una persona puede no serlo de otra. Por mi parte, la primera cosa que miro en un perro es si tiene la línea dorsal firme, de lo que se deriva el balance. Cuando imparto clases para aprender a juzgar yo suelo sostener, al Grifón que sirve de ejemplo, por la cola y, firmemente, por la barbilla dejando que cuelgue de su línea dorsal. Si es firme y recta, ni se mueve ni se baja, así es como la línea dorsal debe de ser en un Grifón. A mi siempre me han enseñado que un perro debería colgar de su línea dorsal. Aunque cuando me lo enseñaron su significado no era en sentido literal, el objeto de la demostración sirve para acentuar este punto. Una línea dorsal débil nunca será capaz de sostenerse a si misma recta si se mantiene a un perro de proa y popa. Una vez valorada la línea dorsal y el balance cuando lo tengo en la mesa, me dirijo a la cabeza. Sin una típica cabeza ¡el perro puede no ser un Grifón! Un perro puede ser compacto pero sin tipo... ¿puede ser un Grifón? Como criadora tengo un par de obsesiones: * En los machos me gusta ver la frente y el cráneo anchos, masivos, con grandes y brillantes ojos oscuros, y, una nariz ancha y negra. El estándar del Grifón descalifica la nariz amarronada. * Y, que los labios de la mandíbula baja estén bien delineados en negro. Esto es igual tanto para los de pelo duro como para los de pelo liso. Aunque el perro tenga los bigotes sin recortar estos son puntos que serán claramente visibles. Las hembras, normalmente, no tienen la frente tan ancha, pero aun así, los lados de la cabeza deberían de ser ligeramente redondeados y no planos como se ve en tantos de los grifones de hoy en día. El estándar dice que la cabeza debería de ser grande en comparación con el cuerpo. La cabeza no para su desarrollo hasta que el perro está sobre los cuatro años de edad. Sin embargo, aun en la fase de cachorro, no debería de parecer demasiado pequeña. Yo puedo perdonar una nariz un poco larga siempre y cuando sea respingona. Puedo perdonar unas orejas un poco largas con tal de que las mueva. No puedo perdonar la falta de pigmentación alrededor de los ojos, y esto ocurre tanto en los negros como en los rojos. La falta de pigmentación desluce la expresión del perro. No me gusta una mandíbula estrecha tampoco. Enjuiciada la cabeza, dirijo mis ojos hacia la caída del tren delantero y del hueso. En el perro adulto la línea del pecho entre las patas delanteras debería de ser razonablemente plana, y hasta un pelin por debajo del codo. En un cachorro la línea del pecho puede subir ligeramente hacia el centro, pero no en una “v” invertida. Normalmente estará en línea con el codo para permitir que caiga un poco cuando madure. Vistos desde el frente, los codos deben de estar pegados al cuerpo. Las axilas no dejaran pasar la luz. Llegado este momento, uno puede entonces inspeccionar si los pies son compactos. Miro de lado, otra vez, para ver el emplazamiento de los hombros. La pata debería de parecer recta desde el suelo hasta los codos, después el antebrazo debería de estar angulado hacia delante y los hombros angulados hacia atrás. De esta forma el perro tendrá un suelto y buen movimiento hacia delante. También tendrá el pecho y unos codos bien situados a los lados. Algunos perros no tienen suficiente angulación de codo, y el antebrazo tiende a ir demasiado recto hacia arriba, aunque pueda haber buena angulación de antebrazo con el hombro. Es cuando estos ángulos están mal que el movimiento frontal llega a ser de lado o desemparejado de alguna forma. El pecho debería de ser bien redondeado conduciendo a un riñón corto que lleva a la grupa. Aunque el vientre debería de ser un poco recogido, pues el riñón es grueso, la impresión general del cuerpo del perro es la de parecer un “barril”. Siendo visto como en una parte, no en dos partes, con el pecho, después un vacío, y después la parte de atrás. En cuanto a la cola, debería de emerger en el ángulo correcto con la línea dorsal. Esto es fácil de ver en los grifones de pelo liso, pero en los de pelo duro es necesario sentir la angulación por debajo de la capa de pelo. Te podría sorprender encontrar una cola mas baja de lo que parece a simple vista. Después la parte de atrás y los traseros en general. Si un Grifón parece compacto no es solo debido a un pecho ancho y profundo, sino a que la parte de atrás debe de tener sustancia también. Por supuesto que será mas ligera que la parte de delante, aunque las nalgas deberían de ser un poco amplias. Los cuartos traseros deberían de estar bien musculados, con una rodilla angulada y los corvejones bajos. Después seguimos con la capa de pelo, que es la “guinda del pastel”. A veces me doy cuenta de que los jueces no le ponen mucho asunto ni al color ni a la textura. Quizá no hay suficientes buenos “pasteles” alrededor para poner asunto en la “guinda”. O quizá los “pasteles” son lo suficientemente destacados ya por si mismos. Cuando yo empecé a tener alguna relación con los grifones, “la guinda” parecía ser tan importante como “el pastel”, y si el Grifón no era presentado en su correcta capa, ni mudando pelo ni pelado hasta la piel, él no ganaría mucho. Hay que pensar que en estos días había solo once CC, y que había mas tiempo entre los campeonatos para que la capa creciera. No existía la tentación de intentar mantener la capa mucho tiempo. Los grifones de pelo liso, desde luego, están siempre listos para ser expuestos y por esto tiene una buena ventaja. Sin embargo, no tienen siempre el mismo poder de atracción que la variedad bigotuda. Por utimo, el movimiento, pero no por esto de menor importancia. Si cuando el perro esta en la mesa uno puedo sentir por el tacto de las patas de atrás que una pata es mas fuerte que la otra, de inmediato sabrás que el perro ha “favorecido” esa pata en algún momento. Puede que aún lo siga haciendo. Observa el movimiento cuidadosamente, no dejes que te engañen los ojos. Si tu sientes diferencia de musculatura, entonces, deberías de buscar confirmación del hecho en el movimiento. Si las caderas están bien las patas no deberían de caminar demasiado juntas. Las patas deberían de colgar a los lados y moverse paralelas la una con la otra. Mas o menos cubriendo las delanteras cuando se las ve directamente desde atrás. Debería de ser un movimiento suelto, con empuje, y, preferiblemente, sin rigidez. El movimiento, cuando es fluido es bello de observar. ¡Nada de andar alzando las patas delanteras o caminando de puntillas por favor! El viejo estándar solía mencionar defectos y esto era de lo mas útil pues hacia hincapié en aquellos puntos que no se querían ver en la raza. Hoy en día, sin la mención de los defectos, todos los enjuiciamientos tienen que ser hechos sobre las características deseables tan solo, sin ninguna mención de lo que es altamente indeseable no hay medida. Quizá esto sea un interesante tema de discusión…
Publicado en: "Progress" nº 25. UK, 1991
Fotos: Standaard Griffons + illustraties. Club v.Kl. Griffons en Brabandertjes. Jan den Otter. PB. & archivos griffondebruselas.com |
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